En un hallazgo relevante para la búsqueda de vida en nuestro sistema
solar, unos investigadores han determinado que el océano bajo de la
superficie de Europa, un satélite de Júpiter, podría tener corrientes
profundas y patrones de circulación de las mismas capaces de transferir
el calor y la energía suficientes para sostener vida.
Muchos
científicos creen que Europa es uno de los astros de nuestro sistema
solar con más probabilidades de tener sitios con las condiciones
ambientales que podrían sustentar la vida, una idea reforzada por las
mediciones del magnetómetro de la sonda espacial Galileo, que detectó
signos de un océano salado global debajo de la gruesa corteza de hielo
de esa luna.
Sin la posibilidad de hacer mediciones directas del
océano, los científicos tienen que confiar en los datos del magnetómetro
y en las observaciones de la superficie helada de Europa para deducir
las condiciones oceánicas bajo el hielo.
En astrogeología se
llama Terreno Caótico o Terreno Chaos (por la expresión inglesa Chaos
Terrain), a terrenos bien delimitados de superficies planetarias,
caracterizados por un relieve caótico y por rasgos que denotan el
carácter agrietado y quebradizo del terreno.
En la superficie de Europa, uno de los rasgos geológicos más prominentes
lo constituyen sus Terrenos Caóticos, que en su caso son regiones de
hielo quebrantado. Estos terrenos caóticos de Europa, que se concentran
en su región ecuatorial, podrían ser el resultado de la convección en la
corteza de hielo, un proceso acelerado por el calor del océano.
En un modelo numérico de la circulación oceánica de Europa, los autores
del estudio, de la Universidad de Texas en Austin, del Instituto de
Tecnología de Georgia, y del Instituto Max Planck para la investigación
del Sistema Solar, las dos primeras instituciones en Estados Unidos y la
última en Alemania, encontraron que las corrientes oceánicas cálidas y
ascendentes cercanas al ecuador, en combinación con las corrientes frías
y descendientes en latitudes cercanas a los polos podrían ser las
responsables de la ubicación de los terrenos caóticos y otros rasgos de
la superficie de Europa. Este patrón, junto con la turbulencia regional
más vigorosa, intensifica la transferencia de calor cerca del ecuador,
lo que podría ayudar a iniciar el proceso que conduce a los
afloramientos de masas de hielo que crean rasgos tales como los terrenos
caóticos.
Los procesos que Krista Soderlund, del Instituto de Geofísica
dependiente de la Universidad de Texas en Austin, y sus colegas han
estado analizando con modelos digitales de Europa, recuerdan mucho a
algunos procesos análogos que ocurren en la Tierra, tal como afirma la
investigadora. Específicamente, un proceso similar al que opera en ese
satélite de Júpiter se aprecia en los patrones de creación de hielo
marino en algunas zonas de la Antártida.
Los resultados del nuevo
estudio aportan más evidencias de que el océano subglacial de Europa
existe, que es activo, y que hay interesantes interacciones entre el
océano y la corteza de hielo, todo lo cual refuerza la posibilidad de
que pueda haber vida en Europa.

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